La adicción a la marihuana es una de las dependencias más incomprendidas. Porque la sustancia es común, porque cada vez es más legal en muchos lugares y porque la abstinencia física es menos dramática que con otras sustancias, muchas personas pasan años restando importancia o minimizando lo que les está pasando.
Pero para muchas personas la marihuana se ha convertido, en silencio, en la forma de manejar la ansiedad, el aburrimiento, la incomodidad social, el sueño, el dolor emocional y el estrés cotidiano. Sin ella todo se siente más difícil. Y la idea de dejarla genera un tipo de miedo difícil de explicar a quienes no lo han vivido.
No necesitas justificar por qué estás aquí. Si la marihuana ha estado quitándole más a tu vida de lo que le ha dado, con eso basta. Mereces apoyo real.